“Los egresados de la UV están altamente capacitados para pararse donde sea y les va a ir bien”
Comenta Daniela Manzano, egresada de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso y hoy subgerente de Cumplimento Normativo en Banchile Inversiones, que cuando salió al mundo laboral no tenía contactos, pero sí tenía las herramientas que le permitieron abrirse paso y hacerse un camino. “Lo principal que me llevé de la Universidad es que la perseverancia y la constancia y el hacer las cosas de manera correcta sí da buenos resultados. Nunca vi, por ejemplo, a alguien que intentara conseguir las cosas de la manera simple. Todos sabíamos ahí que teníamos que estar esforzándonos y dando lo mejor de cada uno para para lograr pasar los ramos, para lograr avanzar y eso es algo que a una lo marca siempre. Entonces la forma en que una se desarrolla profesionalmente continúa esa misma línea”.
“Yo soy originariamente de Santiago, nací en Santiago y toda mi vida he vivido acá, salvo el periodo que estuve en la universidad. Decidí salir de mi casa para estudiar en la Universidad Valparaíso, porque la verdad es que en esa época yo era súper exigente con mis estándares y en ese momento me pareció que la Facultad de Derecho de la Universidad Valparaíso era como la que estaba más alineada dentro de lo que yo quería para estudiar. Entonces fue un cambio súper importante, porque además de entrar a un mundo nuevo, estuvo como todo el tema de dejar mi casa y ambientarme también como a otro tipo de vida, en la que obviamente yo compartía con muchos más estudiantes la casa donde vivía, por ejemplo. Entonces fue un cambio súper relevante desde el colegio, obviamente por un nivel de exigencia yo creo que cinco veces mayor, o más incluso, y también en el día a día. Yo a Valparaíso había ido creo que tres veces, entonces fue un cambio súper importante”, rememora.
“Mi enseñanza básica y media la rendí en un colegio particular subvencionado de Maipú, que no se caracteriza por tener excelencia académica, no es muy destacado en ese sentido, y creo que motivación por entrar a la Universidad y desarrollarme en el mundo profesional tiene que ver más con una necesidad de superarse a sí mismo y tratar de aprovechar las herramientas que existían en ese momento, entonces estoy muy orgullosa. También la autodeterminación y las ganas de ser bueno en algo tiene que ver también con eso, con la motivación personal más que con el colegio del que saliste o con la universidad donde estudiaste”, agrega.
Daniela Manzano cuenta que al momento de entra a la universidad, no tenía una clara preferencia por Derecho: “Hasta cuando ya estaba haciendo la postulación no sabía muy bien qué quería estudiar. Yo creo que esta es la típica respuesta de los estudiantes de Derecho. Yo era buena para leer novelas, pero no necesariamente pensaba que pudiera ser buena abogada. Entonces lo que era estudiar Derecho y lo que significaba ser abogada fue algo que yo aprendí en la Universidad. Sabía que me gustaba más el lado humanista que el lado científico, eso lo tenía claro, pero no estaba como decantada por algo en específico”.
Consultada por qué eligió la Universidad de Valparaíso, donde estudió entre 2008 y 2013, explica que “me llamó la atención el perfil de egresado que tenía, que era alguien súper capaz de hacer las cosas. Nosotros tenemos distintos perfiles de egresado, dependiendo de la universidad de la que una salió, pero el de la Universidad de Valparaíso tiene la capacidad de que donde caiga es capaz de buscar soluciones, crear o implementar mejoras. Es como esta típica persona que nosotros en el trabajo decimos que se arremanga la camisa y se pone a trabajar. Ese es el egresado de la Universidad de Valparaíso y yo pensaba o pienso todavía que es una persona que tiene todas las herramientas que entrega la Universidad para que donde sea que caiga, pueda hacer el trabajo y hacerlo con excelencia. Es algo súper importante y esto yo lo vi reflejado en la calidad de los profesores que había y en la calidad de los alumnos, también que la calidad de los programas curriculares, esa fue mi motivación para estudiar en la UV”.
“Y ese perfil de egresado, el del trabajo duro constante, bien hecho, es algo al menos para mí muy valorado, yo las personas que contrato intento que sean de la Escuela de Derecho UV, porque sé cómo el rigor y la exigencia los forjó. Entonces esa resiliencia hace que sean excelentes colaboradores, muy comprometidos con los objetivos, con las metas y es algo no tan fácil de encontrar”, complementa.
La abogada cuenta que “tengo un perfil un poco distinto al típico egresado de la escuela. Mi vocación siempre fue por el sector privado y esto se vio como alimentado o fomentado por profesores de Derecho Comercial y mi profesor favorito de la Universidad, que era Críspulo Marmolejo, que hacía Derecho Económico y Economía. Ellos fueron mentores super importantes en esa vocación. Tuvimos como experiencia laboral la Clínica Jurídica y también la práctica de la Corporación de Asistencia Judicial en que yo me di cuenta de que lo mío estaba más bien dado por el sector privado. Y la verdad es que una sale, como en mi caso, sin muchos contactos, por no decir cero y con muchas ganas de hacer cosas, entonces ahí yo rescato nuevamente el rigor y la exigencia de la Universidad, porque ahí la perseverancia para hacerse un espacio en ese mundo privado sin tener ni contactos ni conocidos, pero sí teniendo herramientas, fue súper relevante, porque ahí básicamente lo que hice fue insistir, insistir, insistir e insistir hasta tener mi primera oportunidad formal en el mundo laboral, que fue en a AFP Modelo. Ahí pude ingresar a la fiscalía de una empresa y pude a desenvolverme en ese mundo y, bueno, con el pasar de los años me interesó el mundo de las finanzas.
Los abogados que saben de finanzas no son muchos, entonces es como un nicho bien específico y desde hace varios años trabajo en el área de empresas relacionadas con inversiones. Actualmente estoy en Banchile Inversiones y tengo el cargo de subgerente de Cumplimiento”.
Sobre la temática en la que se especializó, Daniela Manzano profundiza en que “es un área estrictamente relacionada con el derecho, pero lo que más se valora en esas áreas son personas con una alta calidad ética, porque en el fondo una es como el faro que le indica a las compañías hacia dónde tienen que dirigirse para avanzar con los objetivos de la compañía, pero haciéndolo de una manera correcta y ajustada a la norma. Es un área en la que desarrollé toda mi carrera. De hecho, la visión que tiene el resto de la organización del trabajo que una hace es super relevante y ahí yo creo que se relaciona también con los valores que entrega la Universidad: el trabajo bien hecho, el hacer las cosas correctamente, dan resultados y frutos y eso es lo mismo que esperan las organizaciones en las áreas de Cumplimiento y de las personas que lideran las áreas de Cumplimiento, porque, finalmente, si una no inspira la credibilidad o la confianza, o las otras personas a una no lo perciben como alguien alineado o alguien con estándares mínimos, difícilmente el trabajo que una haga desde Cumplimiento puede salir bien. Como decía, yo con cero contactos, pero con muchas herramientas y muchas ganas, logré abrirme espacio en este mundo que es muy de nicho, es muy pequeño y en el que la confianza en las personas es algo súper importante para contratar a alguien. Y yo llegué un poco como ‘outsider’ a una compañía en que depositan gran confianza en una sola persona, en el fondo para para guiar o para para dar opinión o consejo técnico sobre temas como muy delicados. Es súper relevante y obviamente el conocimiento técnico o profesional también es un componente relevante, o sea, una tiene que saber de normativa, tiene que saber cómo solucionar conflictos, eso es parte del día a día. El común de las personas piensa que en estas empresas siempre se está en conflicto con lo ético, pero yo diría que no es tan así. Las empresas en las que yo he trabajado afortunadamente han sido empresas con las que compartimos la forma de hacer las cosas, de hacer las cosas correctamente. Pero eso también hay que transmitirlo hacia fuera. Entonces es labor de las compañías y también del área de las áreas de Cumplimiento entregar esa tranquilidad”.
Respecto a su día a día, explica que “mi posición es bastante estratégica, generalmente estamos bien metidos en reuniones o en comités, porque siempre se necesita esa mirada normativa antes de dar cualquier paso, que pueda alertar sobre cómo impactan las decisiones en el negocio o en la compañía. Y también tenemos un componente de control bien importante, mi equipo se encarga de verificar que el cumplimiento interno o el cumplimiento de las políticas internas o de los documentos internos esté correctamente adecuado para la organización. También damos un soporte técnico y estratégico para la toma de decisiones. Finalmente, la opinión que tenga el Área de Cumplimiento es tomada en cuenta para las decisiones del negocio, para decidir cómo avanza la compañía, etcétera. O sea, es un rol estratégico y de hacer, se combinan ambas cosas”.
Finalmente, al preguntársele qué mensaje dejaría a quienes hoy están estudiando en la UV, señala que “yo les diría que aprovechen cada una de las herramientas que entrega la Universidad, que sí o sí van a ser muy útiles para su vida profesional y que tampoco limiten sus expectativas o sus sueños a un área o en un solo sentido, porque el alumno de la Universidad de Valparaíso sale lo suficientemente preparado para hacer lo que quiera y que, al igual que yo, que fui una egresada con pocos contactos en el mundo profesional, pero con muchas ganas, ellos pueden llegar con determinación y con la misma rigurosidad a la que están acostumbrados en la Universidad a ocupar el cargo o la posición que ellos quieran. Les diría que aprovechen la excelencia, que aprovechen las herramientas, que aprovechen el paso por la Universidad, que es un periodo súper lindo, que aprovechen también de pasarlo bien, que los recuerdos con los que se van a quedar de haber estudiado en la Universidad y en Valparaíso les van a quedar de por vida. Que cultiven también relaciones de amistad, mis amigos todavía son los amigos que hice en mi paso por la Universidad y que, más allá de ser amigos por contacto profesional o no, son amigos de la vida, entonces sí. Entonces, que todo lo que puedan aprovechar lo aprovechen y que se preparen de la mejor forma para cuando egresen, porque van a poder ocupar todas las herramientas que les van a entregar los profesores allá. Están altamente capacitados para pararse donde sea y les va a ir bien”.