Veinticinco estudiantes de la UV completaron la Escuela de Gestores Ambientales de UMAS
Durante seis miércoles entre fines de abril y comienzos de junio, un grupo de estudiantes de distintas carreras de la Universidad de Valparaíso hizo una pausa en sus estudios y se dio cita en el Centro Integral de Atención Estudiantil para asistir a la II Escuela de Gestores Ambientales, organizada por la Unidad de Medio Ambiente y Sostenibilidad, UMAS UV, con el objetivo de incorporar el enfoque ambiental a su formación profesional a través de un programa complementario que consideró módulos teóricos, actividades prácticas, salidas a terreno y trabajo con actores externos.
La escuela, enmarcada en el proyecto UVA 2395 de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, logró una convocatoria, puesto que casi duplicó el número de postulaciones para los treinta cupos disponibles. Finalmente, fueron veinticinco estudiantes quienes completaron el curso, que en su parte teórica contempló módulos sobre sostenibilidad, medioambiente y educación ambiental; ecosistemas presentes en la Región de Valparaíso, amenazas antrópicas, servicios ecosistémicos y legislación ambiental; degradación, conservación y recuperación de suelos; soluciones basadas en la naturaleza y acciones para enfrentar el cambio climático; reciclaje orgánico y de nutrientes en el ecosistema; y economía circular y gestión de residuos inorgánicos.
Durante la ceremonia de cierre de la Escuela de Gestores Ambientales, los y las estudiantes que participaron de ella hicieron un balance de las seis semanas del curso. Para Piera Espina, de Psicología, la escuela “superó mis expectativas, porque para mí estos aprendizajes siempre han sido como algo muy relevante, sobre todo en los últimos años. Y, bueno, desde la Psicología creo que el tema ambiental es algo que data de no hace muchos años y que es algo que se ha estado profundizando mucho más gracias a estos espacios de formación, que creo que son importantes. Creo que se puede abordar desde el trabajo colaborativo con otras escuelas y este curso dio mucho el espacio para eso, para poder conectarse con otras escuelas a partir de la transversalidad de esta materia. Creo que es un desafío que no se puede tomar por sí solo, sino que buscando soluciones desde la naturaleza, y haciendo cosas que se puedan realizar en contacto con las comunidades y con los territorios. Creo que es la forma”.
Rubén Manríquez, de Ingeniería Civil, valoró especialmente las salidas a terreno. “No me esperaba que hubiera salidas terreno. Yo pensaba que eran solamente clases académicas, pero fue muy buena la vinculación con el Museo Artequín, con el municipio de Viña del Mar, también. Y valoro la disposición de Juan (Cisterna), de Alda (Vélez), Yenny Olivares, de UMAS, y de la vicerrectoría. Espero que podamos seguir aprendiendo y que podamos seguir vinculándonos con las facultades, con la Universidad y con la comunidad, por supuesto. Esto es un primer paso, es un fundamento, un nuevo cimiento que se debe fortalecer con el tiempo y llevarlo a la profesión. Creo que, si bien el medio ambiente ahora está en boga, va a ser importante todavía en los años que se vienen. Y, además, mientras exista un Ministerio del Medio Ambiente, hay que aprovecharlo”, comentó.
Javiera Verdejo, de Educación Parvularia, contó que junto a un grupo de compañeras entró a la Escuela de Gestores Ambientales a partir de su tesis, que está enfocada en la educación ambiental. “Creímos que entrar a esta escuela nos iba a servir mucho para poder apoyar a los niños y las niñas en este sentido. Así que agradecemos mucho la invitación que se hace desde la Universidad, porque es algo que nos sirvió mucho en realidad, ver temas como sostenibilidad o sustentabilidad. Son cosas que nosotras no teníamos muy a la mano y se agradece mucho el poder compartirlo y que nosotras también podamos tomar esto y poder compartirlo a los niños y a las niñas, que es lo más importante”.
Juan Cisterna, encargado de Educación Ambiental de UMAS UV y responsable de la escuela, explicó que “lo que busca este programa es ser una ‘patita’ más de la formación académica entregando habilidades o contenidos relacionados con la sostenibilidad a los estudiantes y también queremos que eso sea un aporte al sello del estudiante UV, que tenga esta mirada y creo que eso es lo bonito de esta experiencia, de esta oportunidad. Creo que lo primero que hay que destacar es que es un proceso voluntario: no hay una nota de por medio, no hay una retribución académica, no hay un crédito de por medio y eso yo creo que es lo bonito de esta instancia, porque los estudiantes igual usan parte de su tiempo libre. Las clases de los días miércoles fueron toda una tarde, de 14 a 18 horas, aproximadamente, o sea, un buen tramo, y siempre tuvimos una muy buena convocatoria. De hecho, de los treinta cupos que abrimos, se ocuparon los treinta, tuvimos que dejar algunos estudiantes afuera, y veinticinco llegaron hasta el final, lo que nos pone contentos de que se mantuvieron en el proceso y también percibimos desde sus comentarios, palabras y también desde lo que uno ve directamente que fue un curso que los mantuvo bien conectados, atentos y que los disfrutaron en el proceso”.
Yenny Olivares, coordinadora de UMAS UV, valoró la respuesta por parte del estudiantado: “Esa convocatoria es un reflejo del interés que tienen de manera transversal los jóvenes en la Región y se condice también con las necesidades en términos de problemáticas ambientales que existen, por lo tanto nosotros también aportamos a que el estudiante de la Universidad de Valparaíso tenga esta formación complementaria para que al momento de salir, de egresar, cuente con este sello y con herramientas que son las que va a necesitar en el mundo laboral”.
“Para nosotros es una propuesta que queremos ofrecer a los estudiantes para masificar la concientización a nivel transversal, en las 46 carreras de la Universidad. Ojalá todos tengan esa oportunidad, por eso mismo queremos repetir esta escuela de manera anual”, agregó.
Los y las estudiantes que completaron la Escuela de Gestores Ambientales fueron:
Anllely García, de Pedagogía en Filosofía.
Berena Delgado, de Arquitectura.
Branko Roco, de Gestión en Turismo y Cultura.
Carlos Zúñiga, de Ingeniería Civil.
Constanza Tejada, de Gestión en Turismo y Cultura.
Felipe Cáceres, de Gestión en Turismo y Cultura.
Francisca Román, de Psicología.
Francisca Acosta, de Educación Parvularia.
Javiera Cornejo, de Ingeniería Ambiental.
Javiera Verdejo, de Educación Parvularia.
Javiera Daine, de Ingeniería Ambiental.
Macarena Córdova, de Ingeniería Ambiental.
Maida Meza, de Educación Parvularia.
Marcelo Iand Celis, de Ingeniería Ambiental.
María José Matamala, de Educación Parvularia.
Mariela Caniulao, de Ingeniería Ambiental.
Maritina Gaete, de Educación Parvularia.
Paula Olivares, de Ingeniería Ambiental.
Piera Espina, de Psicología.
Raquel Ogas, de Ingeniería Ambiental.
Rubén Manríquez, de Ingeniería Civil.
Scarleth Zavala, de Psicología.
Tomás Cornejo, de Psicología.
Valentina Pizarro, de Gestión en Turismo y Cultura.
Valeria Madrid, de Ingeniería Civil.